Bo Nickal Besó la Lona: Reinier de Ridder Arruina la Fiesta en UFC Des Moines

Si alguien pensaba que Bo Nickal era invencible, Reinier de Ridder vino desde Europa con una rodilla bien afilada para recordarnos que, en la jaula, cualquiera puede besar la lona. El 3 de mayo de 2025, en el UFC on ESPN 56, celebrado en Des Moines, Iowa, se rompió el mito del chico dorado del wrestling.

De Ridder no es precisamente el tipo que entra al octágono con fuegos artificiales y promesas vacías. Más bien, se lo podría describir como el típico estudiante brillante que no habla mucho, pero saca matrícula de honor cuando toca. Y eso fue exactamente lo que hizo.

Nickal, invicto hasta esa noche con un impecable 7-0, parecía tener la receta perfecta para dominar la división media. Pero Reinier tenía otros planes, y venía con hambre… y con una rodilla traicionera.

El KO que nadie vio venir (excepto de Ridder)

En el segundo round, cuando todos esperaban una batalla de grappling entre dos expertos del suelo, de Ridder decidió que no había tiempo para eso y lanzó una rodilla al cuerpo que sonó como un portazo en una biblioteca. Nickal se desplomó, el árbitro intervino y la sorpresa fue total: KO técnico a los 1:53 del segundo round.

Con esta victoria, el neerlandés mejoró su récord a 20-2 y dejó claro que no viene a hacer turismo en la UFC. Para hacerlo aún más redondo, se llevó el bono a la Actuación de la Noche, porque cuando das una clase de violencia técnica, te lo ganas.

Del tatami al estrellato

Antes del combate, de Ridder avisó: “Mi jiu-jitsu, mi judo, mi lucha… están al nivel más alto.” Algunos lo tomaron como humildad. Otros, como arrogancia. Pero tras ver la ejecución quirúrgica en Des Moines, parece más bien que era una advertencia disfrazada de cortesía.

¿Y ahora qué, Bo?

Bo Nickal tendrá que hacer lo que hacen los grandes: levantarse, ver el KO en repetición sin llorar (mucho), y volver al gimnasio. Esta derrota no significa que sea un fracaso; significa que, como todos, es humano. Y en la UFC, eso se paga caro.

El regreso a Iowa y una sorpresa inolvidable

UFC regresó a Iowa por primera vez en 25 años con una cartelera que prometía fuegos artificiales. Y vaya si los hubo. Lo que parecía una pelea diseñada para el lucimiento de una estrella emergente terminó siendo una consagración para un veterano con cara de bibliotecario y alma de asesino táctico.