El MMA no perdona. Cada año hay peleadores que llegan con hype, oportunidades claras o expectativas altísimas… y simplemente no cumplen. Ya sea por malas decisiones, actuaciones planas, derrotas inesperadas o incapacidad para dar el salto definitivo, 2025 también dejó nombres que quedaron a deber.
Este es nuestro Top 5 de peleadores que decepcionaron en 2025. No por falta de talento, sino precisamente porque se esperaba mucho más de ellos.
5. Colby Covington
Colby llegó a 2025 prometiendo un regreso dominante, pero terminó dejando más dudas que certezas. Entre actuaciones poco convincentes y una sensación constante de que su mejor versión quedó atrás, Covington no logró volver a posicionarse como amenaza real al título. Su estilo sigue siendo reconocible, pero ya no impone como antes y, cuando tuvo la oportunidad de hacer ruido, pasó sin pena ni gloria. Para alguien que siempre se vendió como contendiente de élite, el año fue claramente insuficiente.
4. Sean O’Malley
El talento sigue ahí, pero 2025 fue un año frustrante para Sean O’Malley. Lesiones, falta de continuidad y una actuación clave que no estuvo a la altura hicieron que el campeón perdiera parte del aura que lo rodeaba. No fue un colapso total, pero sí un retroceso evidente. En un momento donde la división gallo avanzó rápido, O’Malley se quedó estancado, y eso en la UFC se paga caro.
3. Khamzat Chimaev
Quizá el nombre más doloroso de la lista. Khamzat llegó a 2025 con la expectativa de dominar, pero el año terminó marcado por inactividad, problemas físicos y una pelea clave donde no fue el monstruo que muchos esperaban. Cuando por fin compitió, ganó, sí, pero sin imponer miedo ni control absoluto. Para alguien que fue vendido como futuro campeón múltiple, 2025 se sintió como un año perdido.
2. Israel Adesanya
Poner a Adesanya aquí no es fácil, pero es inevitable. En 2025, Israel no logró reinventarse ni recuperar la chispa que lo convirtió en una superestrella. Sus actuaciones fueron previsibles, con momentos de pasividad que frustraron tanto a fans como a analistas. Ya no domina la narrativa del peso medio y, por primera vez en años, parece un paso por detrás de la nueva generación. No fue un desastre, pero sí un claro descenso para alguien acostumbrado a la cima.
1. Jon Jones
El mayor nombre, la mayor decepción. No por perder, sino por no estar. 2025 debía ser el año definitivo de Jon Jones en los pesos pesados, y terminó siendo otro capítulo de promesas incumplidas. Entre retrasos, lesiones y peleas que nunca se concretaron, Jones pasó el año fuera de la jaula mientras la división avanzaba sin él. Cuando el mejor peleador de la historia ocupa un cinturón sin defenderlo, la decepción es inevitable. Su legado sigue intacto, pero su impacto en 2025 fue prácticamente nulo.
Decepcionar no siempre significa fracasar. En muchos casos, simplemente significa no cumplir con lo que el contexto exigía. Y en un deporte tan competitivo como el MMA, las oportunidades no esperan.
Si algo dejó claro 2025 es que el talento no basta: hay que estar activo, adaptarse y rendir cuando importa.




