Última batalla de Dustin Poirier: así se despidió el guerrero en el UFC 318

La última pelea de Dustin Poirier tuvo lugar el 19 de julio de 2025 en UFC 318, frente a Max Holloway, en lo que fue una batalla cargada de emoción y significado. En su ciudad natal, Nueva Orleans, Poirier cerró el círculo de una carrera de 16 años en las artes marciales mixtas.

UFC 318: Poirier vs. Holloway III – Un adiós digno

En el evento principal de UFC 318, Dustin Poirier enfrentó por tercera vez a Max Holloway. Fue una pelea intensa, donde Holloway se impuso por decisión unánime con tarjetas 49-46, 49-46 y 48-47. El hawaiano dominó el ritmo con su característico volumen de golpes, conectando 186 golpes significativos frente a los 114 de Poirier.

Aunque perdió, Poirier nunca se vio fuera de la pelea. En el segundo asalto incluso logró derribar a Holloway e intentó una guillotina. Sin embargo, el control estratégico del ex campeón pluma marcó la diferencia en las tarjetas.

En el último asalto, en lugar de lanzarse en una ofensiva final desesperada, Poirier eligió abrazar a su rival y controlar la posición. Fue un cierre simbólico, respetuoso y profundamente humano.

El retiro oficial: un legado más allá del título

Tras el anuncio de la decisión, Dustin Poirier dejó sus guantes en el centro del octágono y confirmó que era su última pelea. Cerró su carrera con un récord profesional de 30-10 y 22 victorias en UFC, empatando con leyendas del peso ligero en logros y constancia.

Aunque nunca obtuvo el título indiscutido, fue campeón interino y protagonizó algunas de las mejores peleas de su generación. Venció a Conor McGregor, Justin Gaethje, Anthony Pettis y muchos más.

¿Qué significa Dustin Poirier para la historia de UFC?

La respuesta fue inmediata. Peleadores como Jon Jones, Islam Makhachev y Jorge Masvidal lo reconocieron como uno de los más grandes de su era. Su legado va más allá de los números: Poirier representa sacrificio, humildad y lucha constante.

También es uno de los atletas más activos en causas benéficas, a través de su fundación The Good Fight Foundation, lo que le ganó respeto dentro y fuera del octágono.

Holloway, nuevo rey BMF… y lesionado

Max Holloway, al ganar, se convirtió en el primer peleador en defender el cinturón BMF. Sin embargo, anunció después que sufrió una lesión en la mano durante la pelea y probablemente no volverá al octágono hasta 2026.

La última pelea de Dustin Poirier no fue solo una derrota en las tarjetas. Fue una demostración de respeto, clase y el cierre perfecto para una carrera construida sobre guerras inolvidables. Su legado ya está asegurado y su nombre quedará entre los más grandes que pisaron el octágono.